Uno de los factores de mayor preocupación para el gobierno español en particular, y la banca nacional, en general, se centraba en deuda que esta había contraído con el BCE en los últimos años, potenciados por la crisis financiera que se vive a nivel internacional, que está teniendo un amplio protagonismo en el interior de nuestras fronteras.

Esta semana hemos conocido que esta deuda se ha reducido en un 4,35%, rondando un total de 259.998 millones de euros, marcando un séptimo mes de descenso consecutivo. Esta caída supone un total de 11.842 millones de euros menos que el importe contabilizado en febrero, lo que supone que la deuda adquirida por los bancos españoles con el BCE se reduce a los niveles de hace justamente un año. Tendríamos que remontarnos hasta marzo de 2012 para encontrar un logaritmo similar o inferior a estos últimos datos que hoy se presentan.

La deuda contraída por los bancos españoles con el BCE es consecuencia de la financiación que este último otorgó para capitalizar a las entidades que por peores momentos se encontraba. Por lo tanto, España recibe una buena noticia esta semana al ver reducida su deuda bancaria.