El precio de la vivienda sigue su curso descendente. La tendencia que el mercado vislumbró, en los seis primeros meses del año, se confirma en la mitad del segundo semestre de 2012. El parón en la compraventa de vivienda, ha motivado también un aumento del ritmo de bajada en los precios de los inmuebles. Según el índice de precios de vivienda (IPV) que publicó el INE a principios de año, la vivienda libre se descendió un 12,6% en el primer trimestre de 2012 en relación al año anterior. Este descenso supone la mayor bajada de precios desde 2007, año en que la oficina empezó a recopilar este tipo de datos, coincidiendo con la explosión de la burbuja inmobiliaria. Desde esa fecha, la bajada de los precios ha alcanzado un total de más del 25%.

La falta de crédito ha paralizado las compras, pero ya se está empezando a notar como la bajada tan brusca de precios, unido a la siempre activa demanda, empieza a estimular la concesión de hipotecas. Además, la reciente regularización y la inmediata estabilización del mercado de intermediarios para la concesión de créditos e hipotecas, activa el interés de los ciudadanos en la compra-venta de viviendas.

De hecho, prestigiosas agencias de calificación y “rating” han calculado que la vivienda llegará a bajar otro 25% su precio. Aunque aún reacios a ser abiertamente optimistas ante la complicada situación del país, no se descarta que esta sistemática bajada estimule el mercado inmobiliario, siendo este un foco de reactivación económica del país.