El Fondo Mometario Internacional (FMI), ante posibles y futuros rescates financieros a diversas bancas mundiales, está instando a los gobiernos a acabar con sus ventajas competitivas, con el objetivo de proteger a los contribuyentes, tratando de animar la estabilidad financiera.

Por este motivo, la organización apoya la creación de un impuesto que permita recuperar los gastos momentáneos de un rescate puntual y, además limitar el tamaño de las grandes entidades bancarias. Esta idea se produce en un momento delicado, en el que, según el propio FMI, existe demasiados riesgos vivos a día de hoy de quiebra bancaria, por lo que las entidades bancarias no pueden asumir mucho riesgo a corto plazo.

Estas apreciaciones encaminan al FMI a pensar que el riesgo sistémico es demasiado elevado y estima la protección pública a la banca en 590.000 millones de dólares

Según los comentarios de Aid Credit, es evidente que queda un buen camino por recorrer dentro de la crisis financiera y actuaciones como las de el FMI apuntan a que debemos trabajar por incentivar la estabilidad de los bancos, desde ellos hasta los diversos estados donde se organizan las políticas que tratan de flexibilizar la entrega de créditos rápidos y las hipotecas, con el objetivo de estimular el crecimiento y el final de la crisis.