Si queremos pedir “préstamos personales” la mayoría de los bancos nos van a solicitar los siguientes requisitos:

Fichero de morosos: Si nos encontramos en un fichero de morosos como el RAI o el ASNEF es bastante probable que el préstamo no sea concedido… Aunque la deuda que tengamos que saldar sea muy reducida.

Acreditación de situación laboral: El empleado debe de ser capaz de demostrar su estabilidad laboral aportando nóminas (generalmente las tres nóminas) o el pago de impuestos en el caso de que seamos autónomos.

Endeudamiento: Para poder concederte el préstamo, la letra de la cantidad que vamos a solicitar no debe de superar el 33% de los ingresos que tenemos.

Finalidad: Tal y como se encuentra la economía en estos momentos, el banco va a estudiar con lupa la concesión del préstamo y lo primero que te va a preguntar es qué finalidad tiene. Si es para una hipoteca, normalmente no te pondrán pegas y pasarán a evaluar los otros requisitos. Sin embargo, si es para un negocio o para cualquier otro tipo de finalidad, entonces los tiene más complicado.

Una vez que ya comprobado estos criterios, te tocará a ti determinar si el préstamo que te van a conceder es lo que necesitas.