La compraventa de un inmueble y la solicitud de la financiación de este trámite con un préstamo hipotecario tiene una serie de gastos que deben de ser afrontados por la persona que lo va a comprar: incluimos la comisión de apertura, el gasto del notario, el pago de impuestos, así como cualquier otro coste relacionado.

El día en el que se formaliza la escritura, nosotros tenemos que realizar una provisión de fondos en favor de la propia gestoría para qué pueda tener la facultad de realizar los trámites administrativos. En realidad, no es más que una cuantía aproximada de todo lo que vamos a tener que pagar. Sin embargo, el coste exacto no se puede precisar en ese momento porque hay que hacer el cálculo de los impuestos y muchas veces existen consideraciones especiales que hay que tratar.

Por esta razón, se establece una cuantía aproximada, lo que comprende la provisión de fondos en hipotecas.

Una vez que se haya realizado la provisión de fondos, la entidad bancaria tendrá un tiempo de hasta seis meses para calcular la cuantía exacta y devolver lo que sobre.