Desde que el Partido Popular llegara al poder el pasado 2012, prometió ciertas reformas en aspectos económicos que algunas ha ido cumpliendo con el paso del tiempo y han dado rentabilidad a corto plazo (subida de la Bolsa, bajada de la Prima de Riesgo, aumento en el volumen de exportaciones), aunque otras no han sido así, como es el ejemplo de la progresiva subida de impuestos.

Según la mayoría de empresas y expertos en materias económicas e impositivas, el aumento de cotizaciones es un claro riesgo para el empleo. Desde que el actual Ministro de economía, Cristóbal Montoro accediera al carso, se han sucedido hasta 41 veces una subida de la carga tributaria que soportan el conjunto de los españoles, ya sea a través de modificar los existentes o creando nuevos.

Por otro lado, sigue incumpliendo una promesa basada en devolver a su sitio los tipos del IRPF , dando otro gran golpe de efecto a los salarios de los trabajadores y a las empresas ya que ha aumentado la cotización a la Seguridad Social.

Con esta política, Hacienda persigue aumentar los ingresos que supondría poner fin al agujero generado en la Seguridad Social, paso imprescindible para cumplir la meta del déficit público en 2014, que no podrá ser más del 5,8% del PIB (Producto Interior Bruto). De suceder, España se vería en la necesidad de solicitar un préstamo urgente que equilibrara las cuentas y así seguir con el proceso de saneamiento de la economía nacional.