La devaluación salarial comienza a ver sus consecuencias positivas. El déficit comercial cayó el ejercicio pasado un 48,1% debido a récord que han alcanzado las exportaciones totales, mientras el flujo de turistas registraba una marca histórica en enero al alcanzar los 3,1 millones de visitantes, según datos oficiales del Gobierno.

Como es evidente, España ha ganado en competitividad al contener los costes laborales, por un lado, aumentando en un 10,3% las exportaciones, por otro, permitiendo, en definitiva, que el déficit comercial cerrara el pasado 2013 en 19.955 millones de euros, casi la mitad del registrado en 2012.

De nuevo estamos ante un importante dato macroeconómico que supone un espaldarazo a las políticas de la administración, que tan inpopulares fueron en un primer momento pero que empiezan a dar sus frutos con la llegada de dinero rápido a las arcas públicas.