Esta semana pasada, se publicó el mejor dato sobre la venta de viviendas de segunda mano en EEUU desde el 2010, a la par que la mejora de los indicadores que miden la demanda de viviendas y peticiones hipotecarias. Estas dinámicas se producen, en gran parte, a los esfuerzos de la Reserva Federal, según los expertos.

Este era uno de los grandes problemas que se le presentaban a la Reserva Federal. Por fin y después de dos años, el mercado inmobiliario está empezando a dar señales de recuperación. Una de las últimas acciones de la Reserva se basó en comprar 40.000 millones de dólares en cédulas hipotecarias al mes. Estas son las medidas que han hecho que, en total, se incremente un 5,2% la venta de viviendas.

Por otro lado, las solicitudes de hipotecas en EEUU subieron hasta el 12,6%. También han caído los indicadores de quiebras hipotecarias en un 7’4%. Estas cifras han marcado los mejores registros desde 2008.

Estos datos positivos marcan una perspectiva positiva en el país más influyente del planeta y del cual salieron los activos tóxicos que se expandieron por todo el planeta. Por un lado, se abre la perspectiva de recuperación de un gigante económico y, por otro, la posibilidad de aplicar estimulaciones de este tipo en el resto de países y continentes más afectados por la crisis financiera.