La agencia de calificación Fitch le ha quitado la máxima calificación (AAA) a país galo bajándola un escalafón, hasta AA+ (con una perspectiva estable, eso sí). La razón que ha dado esta agencia es el elevado nivel de endeudamiento, junto con las incertidumbres sobre el futuro crecimiento de la economía del país, sin dejar de lado la persistencia de la crisis económica en la zona euro.

La noticia ha sido publicada por la agencia en una nota de prensa, que ha ensalzado el compromiso en la consolidación fiscal del país, pero han de bajarla por su amplio ratio de deuda pública, la cual esperan que alcance un 96% del PIB en 2014. El motivo fundamental que han alegado es que la economía gala reduce su capacidad de maniobra ante posibles y futuros “shocks” adversos. Además, las previsiones que la agencia le hacen a Francia para su deuda pública en 2017 sería de un 92%, bajando a muy poco ritmo.

Además, añaden que el ratio de deuda pública francesa es el más alto entre los países con la máxima nota de solvencia, con excepción de EEUU, al verse beneficiado de la flexibilidad financiera que le otorga el dólar.

Fitch espera que la economía gala se recupere más lentamente de lo que incluso esta agencia había planificado hace unos meses en sus anteriores previsiones, aunque no deja de prever una caída del PIB del 0,3%.