La deuda española ha comenzado la semana con una evidente mejoría en los mercados aun con la incertidumbre que ha despertado Portugal tras la decisión de su Tribunal Constitucional de rechazar una parte de los recortes impuestos por el Gobierno de Passos Coelho.

A la mitad de la jornada, la rentabilidad exigida a los bonos españoles a 10 años se situaba en el 4,7%, lo que supone el nivel más bajo desde octubre de 2010. En cuanto a los bonos a 2 años, el interés se ha situado por debajo del 2% por primera vez en lo que va de año. Esta situación ha provocado que la prima de riesgo haya logrado reducirse a los 347 puntos básicos, seis menos que al final de la semana pasada. Por su parte, la deuda italiana también ha mejorado, siguiendo con la racha positiva que se instauró en los mercados de ambos países.

En las bolsas, los índices de referencia a nivel europeo, han abierto la semana con ganancias de rebote tras las registradas en el mercado asiático. El cierre en positivo el viernes pasado de Wall Street también ayuda a que este repunte haya sido estable y sólido durante toda la jornada del lunes.

Sin embargo, se prevé una semana complicada en las bolsas y en los mercados de la deuda ya que la inestabilidad que puede llegar a provocar el país luso puede mermar las esperanzas de crecimiento y rentabilidad de ambos parámetros. Desde los organismos políticos de decisión de la Unión Europea, ya se está avisando a Portugal de la necesidad de calmar los ánimos a la baja del mercado, proponiendo más reformas y recortes del gasto público.