La incertidumbre provocada por el posible rescate de Chipreno ha tardado en llegar y sembrar de inquietud al mercado de la deuda. El interés del bono español se sitúa al borde del 5%, y la prima de riesgo ha bajado a los 369 puntos.

Desde el inicio de la crisis chipriota, la deuda periférica se ha visto relegada a las preferencias de los inversores. La imposición de una quita sobre los depósitos de los pequeños ahorradores pudo en alerta a todos los inversores, con especial incidencia en los países que más cerca estarían de un posible rescate.

Esta deriva del mercado de la deuda, ha vuelto a lanzar las compras de deuda más estables o seguras, por lo tanto, como no podría ser de otra manera, la rentabilidad del “bund” alemán se ha desinflado situándose por debajo del 1,4%. Aunque, como era de suponer, este efecto también se ha dado en el sentido inverso; El interés exigido a 10 años del bono español ha pasado del 4,6% al 5%, aunque ha llegado a estar incluso por encima de esta cifra.

Después de superar con nota la emisión a corto plazo del principio de la semana, el Tesoro tendrá que afrontar otra prueba al final de la misma, al tratar de colocar 4.000 millones de euros de deuda a dos, cinco y diez años.