Y se han hecho públicos los datos sobre la recaudación total del Estado del IRPF para el ejercicio de 2012. La cifra se ha establecido en 70.631 millones de euros, que representaría un incremento bruto del 1,2% respecto a 2011, pero el dato preocupante es que los ingresos se habrían desplomado en un 3,9% respecto al año anterior, sin el gravamen que impuso el gobierno de Mariano Rajoy.

Para ser exactos, este incremento ha permitido ingresar un total de 3.525 millones de euros adicionales, lo que ha permitido que el Estado haya cerrado el año con un déficit un poco más bajo.

Sólo en retenciones del trabajo, Hacienda ingresó por la subida del impuesto 3.566 millones de euros más, mientras que las mayores retenciones de capital aportaron 2.957 millones de euros. La subida del tipo para las rentas superiores a 120.000 euros anuales permitió ingresar 27 millones de euros más y la supresión de la deducción por nacimiento de hijo aportó 130 millones. En cambio, la supresión de la paga extra de Navidad a los funcionarios restó 407 millones de euros por la menor retención en las nóminas.

Por otro lado, también es importante resaltar que la renta por trabajo ha disminuido en este duro 2012. La masa salarial se ha reducido un 4%, como consecuencia de la pérdida de empleos y la disminución del salario medio.

A día de hoy, el gobierno aún no ha adelantado si prolongará o no la subida temporal del IRPF más allá de 2013 (fecha, en principio, tope), aunque el titular de la cartera de Economía ha apuntado a que todo dependerá de la evolución económica y los ingresos del Estado en este 2013.