Los numerosos cambios estructurales que el gobierno de Mariano Rajoy ha implementado en la economía del Estado español los últimos años, serán estudiadas por el G-20 para una posible implementación a nivel mundial, como así lo ha indicado el secretario general del Tesoro español, Íñigo Fernández de Mesa.

Según Fernández, España está siendo un buen ejemplo de cómo las reformas estructurales tienen un impacto positivo en el crecimiento de la economía española.

Para el gobierno español, sin duda alguna este interés del G-20 por las políticas económicas aplicadas, supone un espaldarazo internacional que a buen seguro calman los ánimos de los mercados, con el objetivo de seguir estabilizando la economía española, tratando de reducir la prima de riesgo y colocando bonos del Estado a un interés mejor y más competitivo.