Peter Praet, economista jefe del BCE, ha apuntado que la perspectiva de unión bancaria en España está permitiendo invertir la tendencia de huida de capitales que estábamos sufriendo.

No hay que olvidar que, desde finales de 2011 hasta el verano de 2012, España sufrió una pérdida de capitales de 300.000 millones de euros, lo que supone el 30% del PIB. Esta tendencia provocaba una profunda desconfianza, incluso entre los propios dirigentes de los bancos españoles, que colocaban la liquidez en sus filiales extranjeras.

Pero Praet, dentro de el entusiasmo que evidenció con estas declaraciones, se mostró escéptico con la recuperación económica de España, resaltando la necesidad de seguir profundizando en las reformas. Los mercados, según él, necesitan recuperar la confianza y romper el círculo vicioso de rechazo que se ha ido creando en estos últimos años.

Y es que la horquilla de crecimiento económico de España se sitúan en la variable del 0,8% negativo y el 0,2% positivo (en proporción con el PIB).

Se confirma la previsión, lanzada hace ya unos meses de que, si bien es cierto que España empieza a dar síntomas de recuperación económica, el camino a recorrer es aún complejo, siendo el 2013 un año de inflexión decisivo para el futuro de los españoles.