Ventajas de pedir créditos rápidos

Si se te ha presentado algún tipo de urgencia o imprevisto, en el que necesites una cierta cantidad económica, los créditos rápidos se te presentan como una de las mejores opciones a considerar.

Si intentamos ir al banco, además de pedirnos toda una gran cantidad de requisitos, nos encontraremos con el problema de que el crédito en cuestión no nos lo van a conceder a la noche a la mañana; si no que tendrán que pasar días, incluso semanas, hasta que tengamos alguna respuesta.

Una de las principales ventajas de pedir un crédito rápido es que el tiempo de concesión, por lo general, es inferior al que tardaría una entidad bancaria.

Estas son el resto de las ventajas:

Cuantía/tiempo: Aunque esto dependerá de la propia entidad que gestiona el crédito, además de la antigüedad (si ya hemos sido clientes en el pasado y todo ha salido bien), en algunas podemos obtener hasta 10.000€. Y lo mejor de todo es que la solicitud nos la pueden aprobar en tan solo 24 horas, lo que hará que en 48 horas tengamos el crédito aprobado (aunque también dependerá de cada banco). No se nos pedirá ni un avalista ni un aval; de esta manera, si, por las razones que fueran, se produjera un impago de la deuda, la entidad no tendrá la facultad de embargar los bienes.

Sin papeleos: Lo único que nos suelen pedir estar organizaciones es que rellenemos un determinado formulario con nuestros datos. Detrás de estas empresas hay un completo equipo de profesionales que se encargará de revisarlo casi de inmediato, para darnos la respuesta que estamos buscando. En el caso de que no vean problema, nos pedirán que enviemos algunos documentos como puede ser el DNI, una fotocopia de la cartilla bancaria y un recibo domiciliado; también es posible que nos pidan una nómina. Vale, sí que hay papeles, pero son 4 contados que podremos conseguir fácilmente en una mañana.

No nos obligan a contratar otros productos financieros: Son muchos los bancos los que se aprovechan de nuestras necesidades con el objetivo de obligarnos a contratar determinados productos financieros, (cómo puede ser una tarjeta de crédito en particular, domiciliar la nómina o, incluso, contratar seguros). Las empresas de concesión de créditos rápidos tan solo sacarán beneficios en base a los intereses de la cuantía pactada, no intentarán sacar dinero de otro producto.

Sin explicaciones: No tendremos que dar ningún tipo de explicación sobre lo que vamos a hacer con el dinero que nos van a conceder; en un banco querrán saber si lo vas a usar para una hipoteca, para reformar tu casa, para hacer un viaje… si no les convencen tus motivos, te lo pueden hasta denegar, aunque seas capaz de devolverlo. En una empresa de créditos rápidos tendremos el dinero listo para lo que queramos.

Devolución: También se tiene una mayor versatilidad a la hora de hacer los pagos ya que, por lo general, se nos da la opción de seleccionar lo que vamos a pagar mes a mes.

Por estas razones, deberías confiar en los créditos rápidos.