¿Qué podemos hacer cuando nos encontramos en un proceso de subasta o de embargo de nuestros bienes? ¿Existe alguna forma para paralizar embargos?

Esta es una pregunta que, desgraciadamente, en los últimos tiempos es bastante habitual.

Antes que nada, lo que tenemos que hacer es conseguir la máxima información posible sobre la cantidad que se nos está reclamando, quien es nuestro acreedor y cuál es el concepto de la misma.

Cuando podamos comprobar que la deuda existe y que es correcta, el siguiente paso será intentar conseguir detener la subasta. Ahora bien, esto dependerá de toda una serie de factores: si no podemos afrontar el pago, quizá valga la pena que le embargo siga adelante porque, de lo contrario, terminaríamos arruinados.

La mejor manera para intentar conseguir la paralización es intentar llegar a un acuerdo previo con el acreedor: al fin y al cabo, si va a sacar el bien a subasta, nunca se sabe si va a sacar más o menos dinero. Nosotros podemos proponerle una determinada cifra, que sea menor a la propia deuda pero que le salga rentable, y ver si acepta o no.