La Comisión Europea ha ratificado en este inicio de semana que el Gobierno de España tendrá más margen para cumplir las exigencias del déficit público. Gracias a esta nueva estrategia, España podrá ampliar hasta el 6,5% el tope de dicho déficit, siendo dos décimas superior al previsto por Mariano Rajoy y su equipo, lo cual supone un total de unos 2.000 millones de euros. Aún así, el objetivo del Gobierno sigue siendo alcanzar el 4,5%.

Pero, como ya sabemos los países del sur de Europa, esta decisión no es gratuita y se ha llegado a ella después de que el Gobierno se comprometiera a seguir subiendo los impuestos y terminar de implementar una futura segunda reforma de las pensiones.

España, en cualquier caso, capea la posibilidad de un proceso de sanción por parte de la Comisión Europea, que abría abierto una intervención inminente de la economía española por parte de los organismos europeos competentes.