Internet supone una potente plataforma en donde podemos encontrar prácticamente cualquier cosa que nos haga falta: hasta “préstamos personales”. De hecho, ahora se imponen los microcréditos a través de diferentes webs que, si cumplimos las condiciones establecidas, en tan sólo un plazo de 24-48 horas podemos tener el dinero ingresado en nuestra cuenta.

Sin embargo, estamos hablando de cantidades de dinero bastante reducidas: por lo general, no suelen pasar los 1.000 € y tendremos unas restricciones iniciales que podremos desbloquear en el caso de que hayamos perdido un primer crédito, y hayamos cumplido con los plazos de devolución establecidos.

Se considera la opción perfecta para cuando tenemos algún imprevisto como pagar una factura que nos ha venido con un importe demasiado elevado, o cosas similares. Sin embargo, no es una opción para poder elegir todos los días.