Hoy se han publicado los balances macro económicos de Alemania. Las cifras del gigante alemán, motor económico de la recoperación europea sorprenden y, para muchos alarman.

El Producto Interior Bruto (PIB) alemán ha crecido un 0,1% en el primer cuatrimestre del año, si lo comparamos con el mismo bloque mensual anterior. Englobando este dato en su tasa interanual, la cifra también se enmarca en un contexto comprometido para Alemania ya que la economía ha caído un total del 1,4%. Esta desaceleración se ha producido por la más que evidente contracción del sector de la construcción, que ha descendido en un 2,1%, así como la inversión, que retrocedió hasta el 2,1%.

Aunque, como no podría ser de otra forma al tratarse de una economía tan basta y potente como la germana, los impulsores del crecimiento alemán se han cimentado en una fuerte demanda interna de bienes, es decir, el consumo interno, que creció un 0,8%. Por otro lado y dentro de las políticas de austeridad impulsadas por la cancillería alemana, el gasto público se redujo en un 0,1% entre enero y marzo mientras que las exportaciones se redujeron en un 1,8% y las importaciones un 2,1%