Estaba cantado. Tras el incierto resultado de las elecciones italianas, que sitúan lejana la tarea de formar gobierno a cualquiera de los pretendientes tras no haber bloques electorales mayoritarios, las bolsas han amaneció el lunes con una creciente incertidumbre. Como viene siendo habitual los últimos años, a los mercados no les sienta nada bien la incertidumbre política, y más si esta se produce en un país, Italia, inmerso en la crisis como el resto de Estados del Sur de Europa.

Esta situación ha traspasado las fronteras de la Unión Europea, desembarcando en Asia y EEUU, que cerraban la jornada del lunes con unos índices cercanos a los negativos, a consecuencia de la inestabilidad provocada desde la zona Euro.

Ya en España, la jornada del lunes en la Bolsa se cerraba con una bajada del 3.2%, aunque el martes se volvían a superar los 8000 puntos. Por su parte, la prima de riesgo se disparó hasta los 391 puntos, aunque llegó a alcanzar los 399.

Como vemos, se ratifica el período o microciclo de inestabilidad en la Bolsa, producido, entre otras cosas, por la inestabilidad política de los países más inestables desde el punto de vista económico.