El que fuera ganador del Nobel de Economía en 2008 ha saltado a la palestra en las últimas semanas por sus opiniones sobre la crisis económica en Europa y sus posibles soluciones.

El Profesor de la  Universidad de Princeton, Paul Krugman, mantiene que la zona euro necesita una política monetaria ‘”ultraexpansiva” para salir de la recesión y volver a tener unas tasas de crecimiento importantes. Para el Nobel, el Banco Central Europeo, ha de aumentar la producción de moneda para que se produzca un aumento en la base monetaria (dinero en efectivo y reservas de los bancos), que a su vez se translade a la oferta monetaria (dinero en efectivo y depósitos bancarios), que es la que generaría el dinero, que es donde se pone en marcha el multiplicador monetario. Estos billetes servirían, por otro lado, para monetizar la deuda pública de los países con problemas de solvencia, entre los cuales se encuentra el nuestro. Este proceder, supondría un importante crecimiento de la inflacción, siendo esto, para Krugman,  una solución para que se reduzca el peso real de la deuda.

Krugman cree que algunos de los Estados más potentes de la zona Euro han de iniciar planes de estímulo fiscal para que se incremente su demanda interna, con el objetivo de importar bienes y servicios de los Estados más débiles del entorno Euro. Esta inciativa supondría una alta tasa de inflación en los países que aplicases este estímulo fiscal. Por su parte, Alemania y Holanda serían los principales promotores de estos planes, ya que su superávit es de los más abultados de la zona euro. Germanos y holandeses (además de otros) verían incrementada su inflación por encima de la media de la zona euro, pero, por otro lado, se racionalizarían los desequilibrios en el aspecto de la competitividad. Esto es lo que, según Krugman, debería hacer la zona Euro si esta quiere solucionar los problemas por los que atraviesa en la actualidad.

Por su parte, lo que ha hecho el Banco Cemtral Europeo, es posibilitar la compra de bonos soberanos de los Estados con más problemas. El Banco Central Europeo ha señalado que “drenará liquidez mediante la esterilización de la deuda”, con el objetivo de evitar repuntes inflaccionistas. El Banco Central Europeo no utilizará dinero nuevo para comprar bonos españoles e italianos, sino que venderá activos de su balance para comprar los bonos periféricos. Esta idea es difícil de llevar a cabo, ya que los activos de calidad con los que cuenta el Banco Central Europeo no son un recurso ilimitado y abundante.